miércoles, enero 18, 2012

SABINA SPIELREIN: JUEGO SUCIO O AMARGO LAMENTO

 Hay una tendencia regresiva, un retroceso a fracasos anteriores a fin de resolver el pasado junto con el presente.
Erik H. Erikson

Sabina fue internada en el sanatorio Burghölzli en Zurich el 17 de agosto de 1904. Sin mirar a nadie camina por todo el hospital con la cabeza inclinada hacia adelante, su trenza negra larga cae sobre su espalda, arisca cuando alguien pretende tocarla. Permaneció allí hasta el primero de Junio de 1905. Jung fue el psiquiatra designado quien la atendió. Según el médico, era un fragmento de sexualidad perversa infantil, erótico-anal, desplazada luego por la masturbación. La historia clínica, breve, apunta a la siguiente descripción: El caso es una histeria psicótica en una joven inteligente de veinte. Comenzaron sus síntomas de forma aguda cuando a los tres años miró como el padre golpeaba a su hermano pequeño. Ella comenzó a retener las heces fecales hasta sufrir dolor. Entonces, requirió emplear una técnica auxiliar, a saber, se sentaba en cuclillas y sobre un pie se presionaba el ano e intentaba defecar. Cuando cumplió los siete años cambio su procedimiento por la masturbación. Durante la pubertad no podía sentarse a la mesa sin que la invadiera la fantasía de excretar. Mantuvo una actitud negativa hacia su padre no obstante cuando miraba sus manos se excitaba, sin poder tocar la mano derecha paterna. La paciente se aislaba emocionalmente y sentía depresiones profundas, con risas y llanto incontrolables. Según Jung, empleaba los mecanismos de defensa de vergüenza y disgusto (1).
Jung relató su caso de una estudiante rusa de veinte años de edad con un padecimiento grave de histeria a Freud en una carta el 23 de octubre de 1906. Freud escribió que "la vista al hermano golpeado evoca la huella de la memoria procedente de la edad de uno o dos años o una fantasía desplazada de sí misma...Fijación infantil de la libido en el padre; autoerotismo anal"(2). Sabina comentó en su Diario que después de la muerte de su hermanita comenzó su enfermedad refugiándose en la soledad.
Sabina Spielrein nació en Rostov del Don en Rusia en 1885. Su padre era comerciante y hereje de la religión judía. Su madre era una mujer inteligente, aficionada a la música, había estudiado en una escuela cristiana, de la iglesia ortodoxa griega. El Abuelo materno, hijo de rabino, estudió el cristianismo y se enamoró de una gentil. Los esposos Spielrein procrearon cuatro hijos sobreviviendo Sabina, Isaac y Jean. Sabina durante su adolescencia fue muy religiosa. "Era yo todavía una chica de 19 años, me vestía modestamente, con la trenza sobre las espaldas, porque para mí el alma era más importante que el cuerpo".(3) Sabina con una intensa pulsión de exhibicionismo permitió que la mirasen desnuda desde una ventana en un cuarto de hotel durante unas vacaciones, "es hermoso ser admirada por alguien en este estado...Estaba contenta de tener formas bellas y bien desarrolladas".(4) Sin embargo, admitió que no podría considerarse hermosa. En su juventud estableció contacto íntimo con dos amigas con quienes disfrutaba de su compañía. Constituyó una relación de pareja con su profesor de historia en el quinto año de secundaria. El vínculo posterior, el más significativo e importante fue con un cristiano, amigo de Freud, durante su estadía en Suiza. En efecto, se trata de Carl Gustav Jung.
Sabina como paciente de Jung se convirtió en su amante. Y se inició simultáneamente un nexo de mortificación, con una alma quebrada por terribles sufrimientos. Jung reveló la identidad de Sabina a Freud el 4 de junio de 1909, confesando que solamente le ofreció moralmente su amistad y que ella paga difundiendo rumores. Freud comentó que esas experiencias son necesarias y complicadas de evitar porque las mujeres despliegan y traslucen sus encantos con todo el cúmulo de perfección imaginable hasta alcanzar su objetivo. Sabina por su parte acudió a Freud para quejarse de Jung, entre otras cosas denunciando su manipulación para seducir a sus pacientes y enseguida abandonarlas, con plena confianza ella solamente con la intención de terminar en paz pero seguir amándolo. Freud le escribió a Jung que dedujo la situación a la manera de Sherlock Holmes y propuso la liquidación más digna: la endopsíquica. Jung, a su vez, le confirmó a Freud que había provocado la ruptura conduciéndose por miedo como un canalla. En realidad fue un pleito muy violento, Sabina le pegó a Jung y empuñando un puñal con la mano izquierda se cortó durante el forcejeo, sangrando su brazo. Freud pensó que ella era inhibida y le costaba comprender su lectura. Jung y Sabina rompen en 1913. "Fue una persona muy especial que se atrevió a vivir su vida de acuerdo con sus convicciones, sin importarle lo que el mundo pensaría de ella".(5) Sabina no obstante que se casó con el médico Paul Scheftel y que tuvieron a Renata y Eva, toda su vida amó a Jung.(6) Para Bruno Bettelheim, Sabina sufrió de esa manera porque imaginó que jugó sucio. Spielrein, en alemán, es jugar limpio y, "para los niños pequeños, los nombres -en particular sus propios nombres- tienen una importancia especial. Un nombre representa un punto de referencia importante para el desarrollo de la identidad es un lazo obvio con la propia familia. Pero si se presta a tal interpretación, entonces también constituye para el niño un mensaje especial del destino".(7) Supongo que Sabina se ligó con Jung por los antecedentes familiares del abuelo y de la madre pues de alguna manera se orientaron hacia el cristianismo y Jünger, de acuerdo a Erikson, es la palabra alemana que designa a los discípulos de Cristo. Además Jung era hijo de un pastor protestante calvinista. El psiquiatra suizo era un hombre seductor, pedante y distante, también fue amante de otra paciente transformada en colega y colaboradora durante cuatro décadas, a quien menciona a Freud en 1911: Antonia Wolff.(8)
Freud frente a la evidencia de Sabina-Jung fue cauteloso porque era imprescindible consolidar en el medio social gentil al movimiento psicoanalítico y Jung fue electo su heredero. "Freud esperaba morir joven y, en ocasiones, se sentía desgarrado por la idea de `no llegar a tiempo´".(9)
Jung había leído La interpretación de los sueños para una reseña solicitada por Bleuler en 1900 y el lector quedó impresionado. Cuando le envió su trabajo sobre la asociación de palabras se inició el epistolario. Comenzó la amistad con Freud por su libro La psicología de la demencia precoz (1907). "Me invitó a visitarle y en febrero de 1907 tuvo lugar nuestro primer encuentro en Viena. Nos encontramos a la una del mediodía y hablamos durante trece horas ininterrumpidamente, por así decirlo".(10) Binswanger acompañó a Jung y su esposa para la primera visita con Freud que en realidad fue el domingo 7 de marzo de 1907.
Jung escribió sus cartas con una tendencia adversa. Freud siempre desconfió de Jung y éste padeció de envidia lacerante hacia Freud. En una ocasión Jung a petición de Freud le contó sus sueños y fue interpretado con burla irónica como un deseo del soñante de destronarlo. Jung reaccionó con la crudeza helvética. Ambos envueltos en una red compleja de compromisos. "No sólo habían rechazado el uno al otro, sino que habían rechazado también parte de sus pasadas identidades: y podemos llegar a la conclusión de que rechazarse era para los dos tanto más necesario para evitar un excesivo auto-desprecio".(11) Freud se quejó de las mentiras, la brutalidad y el antisemitismo de Jung hacía él. Karl Abraham fue asistente en Burghölzli de diciembre de 1904 hasta 1907 y supo del análisis de la histérica de Jung. Lo describe como déspota y con aficiones espiritistas.
Jung fue presidente de la Sociedad Médica General de Psicoterapia, organizada por un primo de Göring y editor-jefe de la revista de 1933 a 1940. El pronunciamiento de Jung para el primer número oficial en que se adhiere a la ideología nazi, ataca a la psicología judía de Freud y a la teoría judía de Adler, y los acusa de mirar el lado obscuro de la naturaleza humana. Según Jung el inconsciente ario encierra mayor potencial que el judío. Cuando se le preguntó en una entrevista posterior sobre las acusaciones de antisemitismo y sobre su colaboración con los nazis molesto, desplazo a su sentido del humor el reproche y negó con vehemencia su implicación. La controversia sobre la complicidad de Jung ha contribuido, por una parte, a su defensa y por otra, a la denuncia de su prejuicio a los judíos. Aniela Jaffé, no obstante que reconoce el deslumbramiento inicial de Jung por el nacional-socialismo, supone que él no se identificó con su ideología.(12) Por su parte, Fromm consideró que Jung era un oportunista, romántico reaccionario y carente de compromiso político. De cualquier modo es una concesión política tomar partido por una ideología y sus postulados.
Freud criticó a la teoría de Jung porque aflojó los nexos de la esfera pulsional, es decir, eliminó lo chocante de los complejos familiares. Abraham argumentó que valoró la sexualidad y el inconsciente como una valor ético y teológico. Desde el punto de vista epistemológico Piaget consideró que Jung fue un constructor admirable despreciando a la lógica y la racionalidad, en favor de lo simbólico y los mitos.
Sabina ingreso a medicina en abril de 1905 y se tituló con una tesis sobre esquizofrenia. presentó sus ideas a Freud en 1911. En el mes de octubre del mismo año se trasladó a Viena para estudiar con él. "La Sabina hizo uso de la palabra en la última sesión y habló de un modo inteligente y ordenado".(13) Sabina presentó una conferencia en la sesión de los miércoles el 29 de noviembre sobre el componente de muerte contenido en la pulsión sexual. Intuición que anticipa la noción de pulsión de destrucción de Freud, en esta ocasión asombra el comentario adverso de Freud porque es personalmente determinado, pero sus frases tienen sentido. "La pequeña Sabina posee realmente una mente muy fina y puedo afirmar que muy prometedora".(14) Freud admite su discreción, sin embargo depende bastante de él y le ha comunicado cosas íntimas. "Freud que ahora amo tiernamente, está entusiasmado conmigo, habla a todos de mi 'estupendo trabajo' y también personalmente me trata con mucha gentileza".(15) En la carta del 21 de abril Freud le escribe a Jung que Sabina se ha despedido de él. Ella se fue a Berlín a estudiar con Abraham.(16)
Alrededor de 1921 es enviada a Ginebra para difundir el psicoanálisis. Ocupó una oficina en el Instituto Rousseau. Piaget hizo un psicoanálisis didáctico con Sabina Spielrein durante ocho meses todas las mañanas de la semana laboral. "Mi psicoanalista descubrió que yo era impermeable a la teoría y que nunca me convencería y me dijo que no valía la pena continuar... perder una hora por día con un señor que no quería avalar la teoría".(17) Sabina se interesó por estudiar el tiempo como una categoría psíquica y presentó su trabajo en el séptimo Congreso de Psicoanálisis en Berlin en 1922. Piaget viajó con ella.
Cambió su residencia a la Unión Soviética el verano de 1923. Ingresó a la Sociedad Psicoanalítica Rusa y colaboró en la Casa Experimental de la Niñez, el dispensario psicoanalítico de Vera Schmidt.(18) En el Instituto Psicoanalítico del Estado se reúnen mensualmente de 1923 a 1927, en pleno auge del marxismo.(19) Spielrein se traslada al Rostov del Don como profesora de la Universidad del Norte del Caucaso.
Desde 1936 no se supo más de Sabina Spielrein, supongo que es probable que murió durante las purgas stalinistas como su hermano.(20) La otra versión de su fallecimiento es que fue fusilada por los nazis durante la ocupación en 1941. Habían aglutinado a los judíos en la sinagoga y enseguida los aniquilaron.(21) De cualquier modo hubo una complacencia de los soviéticos o que algunos colaboraron con denuncias.(22)
Trotsky escribió que "Los escritores, los pedagogos, los sabios, por poco dotados e independientes que sean, son perseguidos, intimidados, detenidos, deportados, cuando no son fusilados".(23) Los judíos mencheviques y los judíos dirigentes bolcheviques fueron aniquilados.(24) Wiesel describe que a partir de 1937 se cierran las escuelas judías y se expulsa a los judíos del ejercito, la diplomacia y el comercio exterior.(25) El antisemitismo de Stalin fomentó la acción masiva contra los judíos en Ucrania de 1935 a 1940.(26)
Sabina estaba destinada a una vida plena. Su abuelo y padre bendijeron su mano (¿la izquierda?) como si fuese un oráculo: Un gran destino te espera. Ella vivió con melancólico desaliento. "Cuanto antes de acostarme me miré en el espejo, me asusté muchísimo: esa cara gris de piedra, ojos profundamente negros que centelleaban sombríamente y me miraban, no era la mía, sino la de un lobo amenazador que estaba al acecho en las profundidades gélidas y que ninguna barrera hubiera podido detener ¿qué quieres?, me pregunté, espantada. Entonces vi distorsionarse todas las líneas de la habitación, todo era extraño y siniestro. 'Llegó el gran frío...' así me acosté".(27) Sabina escuchó los sordos murmullos de su silencio interno. "El simbolismo subliminal me reveló que en el inconsciente me estaba ocupando de la finalidad musical". (28) Componía música y tocaba el piano, además, escribió poesía. Su crisis psíquica enriquecida por un mundo interior lleno de fantasmas que canalizó por medio del arte.

Bibliografía

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Notas

1 C. G. Jung (1906) "The Freudian Theory of Hysteria", p. 20. 
2 Sigmund Freud correspondencia a Jung el 27 de octubre de 1907, p. 42-43. 
3 Sabina Spielrein carta a Freud el 13 de junio de 1909, p. 202. 
4 Sabina Spielrein, Diario, Berlín 27 de agosto de 1909, p. 218 
5 Bruno Bettelheim (1983) "Escándalo en la familia", p. 35 
6 Durante su vínculo con Jung, tuvo la fantasía de concebir un hijo de él al que nominaría Sigfried en homenaje al héroe mítico germánico. En el ejemplar de Aldo Carotenuto, (1980), Diario di una segreta simmetria Sabina Spielrein tra Jung e Freud. Roma, Astrolabio, es curioso que en esa primera edición el autor no mencionase a Eva; solamente a Renata y sí el deseo de tener al supuesto hijo con Jung. El artículo lo publiqué primero en La Nave de los locos # 15, 1990, p. 14-17 y posteriormente lo incluí en la antología de G. Delahanty y José Perrés (comps), Piaget y el psicoanálisis, México, UAMX, 1994. La versión actual está corregida y aumentada. 
7 B. Bettelheim op. cit., p. 19 
8 Antonia Wolff (1888-1953), llamada Toni, nacida en Munich, de niña padeció perturbaciones emocionales, esquizofrenia, estuvo en tratamiento con Jung en 1909. Toni de ojos oscuros, profundos, seductora, con una sonrisa maravillosa, solitaria y misteriosa. Fue soporte para Jung en sus episodios alucinatorios muy próximos a la psicosis. Cf. Cfr. Gerhard Wehr (1985). Jung. Joseph B. Wheelwright, se analizó en un couple de analistas, para hablar de su madre iba tres veces por semana con Toni y para analizar los arquetipos, verdaderamente importantes para su mentor, asistía dos veces por semana con Jung. Según el junguiano, Erikson creía que una de las razones del alejamiento de Jung de Freud era por el pesimismo de éste. Cfr. J. B. Wheelwrigth (1988), "Cómo analizo", en: J. M. Spiegelman (comp), Los analistas jungianos, Barcelona, Indigo. El autor en cuestión, era amigo de Erikson y compartieron dos trabajos: uno en la clínica para recibir a los veteranos de la segunda guerra mundial en los años cuarenta y la otra para comentar las cartas de Jung y Freud, Cfr.Erik H. Erikson (1982), "A Joseph Wheelwright: mi amigo junguiano", en: Un modo de ver las cosas, S. Schlein (comp), México, FCE. 
9 Erik H. Erikson (1980) "Los temas de la edad adulta en la correspondencia entre Freud y Jung", p. 77. 
10 C. G. Jung [1961] Recuerdos, sueños, pensamientos., p. 158. 
11 E. H. Erikson, op. cit., p. 79 
12 Jaffé publicó la carta que Gershom Scholem le envió a ella para informarle de su aceptación para participar en un encuentro con Jung porque Leo Baeck le contó que Jung reconoció ante él su error de publicar artículos antisemitas. Cfr. Aniela Jaff‚ (1968) De la vida y la obra de C. G. Jung 
13 Carta de Freud a Jung 12 de noviembre de 1911, p. 524. Se refiere a la reunión de la sociedad de los miércoles del día 8 de noviembre Cfr. Herman Nunberg y Ernst Federn (eds) Minutes of the Vienna Psychoanalytic Society, Vol III, , New York International Universities Press. 
14 Carta de Freud a Jung el 17 de diciembre de 1911. 
15 S. Spielrein, Diario, 7 de enero de 1912. 
16 Karl Abraham (1877-1925) nació en Bremen y murió en Berlín, estudió medicina y se formó como psiquiatra durante tres años en Burghölzli, la clínica que dirigía Bleuler en 1906. Conoció a Freud en 1907. En diciembre de ese año se instaló en Berlín y fundó la Sociedad Psicoanalítica de Berlín en 1910. Perteneció al comité‚ de los siete anillos. Murió a los cuarenta y ocho años de un absceso subfrénico por una bronconeumonía y un septicemia generalizada. Cfr. Martin Grotjahn (1966) "Karl Abraham el primer psicoanalista alemán", en: Franz Alexander, Samuel Eisenstein & Martin Grotjahn (Eds). Historia del psicoanálisis, vol I, Buenos Aires, Paidós, 1968. 
17 Jean-Claude Bringuier (1977) Conversaciones con Piaget, p. 213 
18 Vera Schmidt (1923), "Educación psicoanalítica en la Rusia soviética (Informe sobre el Laboratorio-hogar de infancia de Moscú)", en: Wilhelm Reich y Vera Schmidt Psicoanálisis y educación, Barcelona, Orbis. Reich reconoció la presencia de Spielrein en esta institución. 
19 Cfr. Guillermo Delahanty (1987), Psicoanálisis y marxismo. México, Universidad Autónoma Metropolitana Xochimilco\Plaza y Valdés. 
20 Martin Gilbert (1978), Los judíos en la URSS. Su historia en mapas y fotografías. Jerusalem, La Semana Publicaciones, 1978, registra 18 mil judíos asesinados en Rostov sobre el Don en el último semestre de 1941. La historia describe que la ciudad fue sitiada por primera ocasión del 21 al 29 de noviembre de 1941. Sin embargo, la ocupación alemana se reinstaló en la zona un año después. Por otra parte Simon Wiesenthal (1986) El libro de la memoria judía. Calendario de un martirologio. Buenos Aires, Hachette, 1988, no menciona ningún acontecimiento en Rostov durante el sitio alemán. De cualquier modo, 
21 John Kerr (1993), La historia secreta del psicoanálisis, Barcelona, Crítica, p. 439. 
22 A los alemanes residentes en Rusia, descendientes de los colonos invitados por Catalina II para poblar vastas superficies del sur, fueron deportados en vagones de tren a Siberia por la NKVD, unas semanas previas a la invasión alemana, así de Róstov deportaron 38,288 del 10 al 20 de septiembre de 1941. Cf. Stéphane Courtois et al. (1997), El libro negro del comunismo. Buenos Aires, Planeta, p. 251. 
23 Lev Trotsky ( 1937) Los crímenes de Stalin. Stalin fue hijo de un campesino-zapatero que aprendió de su padre a odiar y ser oportunista. Cfr. Gustav Bychowsky (1948) "Joseph V. Stalin: Paranoia and the Dictatorship of the Proletariat", en: Benjamin B. Wolman ((Ed) (1971) The Psychoanalytic Interpretation of History New York, Harper Torchbooks
24 Los asesinatos planificados de los judíos en las comunidades rusas ocurrieron desde los tiempos de los zares en 1881 hasta los primeros años de la revolución soviética en 1918-1920. Incluso los instigadores de los progroms adoptaron, conservaron y divulgaron al mundo los protocolos de los sabios de Sión. Cfr. Norman Cohn (1969), El mito de la conspiración judía mundial. Los protocolos de los sabios de Sión. 
25 Elie Wiesel (1966) Los judíos del silencio p. 126 
26 Según Isaac Deutscher (1949) Stalin. Biografía política, México, Era, 1988, Stalin condujo una política antisemita, aunque cesó las purgas en 1939, aún después de la guerra aniquiló prominentes judíos. 
27 Sabina Spielrein Diario, septiembre de 1910, p. 232. 
28 Sabina Spielrein carta a Jung el 15 de diciembre de 1917, p. 163. 

Fuente: Dr. Guillermo Delahanty M.


LA AUDACIA DE SER INDIVIDUOS


Carl Jung decía: “Nacemos originales y morimos siendo copias”. Sin embargo... hay quienes no. Cuidado: no siempre están a la vista; a veces pasan inadvertidos, o ni ellos mismos lo saben. Es más: puede que, siendo diferentes al mundo, se sientan más bien “fallados”... algo así como un fraude, un error de la especie. Hasta que un día (casi siempre en la mitad de la vida) algo les hace intuir la verdad: como una semilla dormida en la nieve despertada por un haz de luz, sucede que el gesto de alguien, un libro, una palabra, o el dolor macerado y tranmutador... les cambia el punto de vista desde el cual se miraban a sí mismos.
Crecimos aprendiendo a sospechar de quienes somos. Hay a quienes les ayudaron en el asunto ciertas etiquetas que les pegaron mal en la frente (o, peor, en el pecho): “inadecuado”, “depresivo”, “edípico”... Pero... ¿Quién había detrás de la etiqueta? ¡Una semilla con miedo a “brotarse”! Hasta llegar, con suerte, a confiar en nuestra capacidad de hermosura. En esa instancia uno asume que sí puede vivir como original de sí mismo: desiste de ser copia, de imitar para encajar. Nadie resulta un fraude si es quien es, sin pretender ser lo que no.
Entonces: hace falta un pacto de confianza. Dejar de sospechar de quienes somos, de achicarnos para caber en ese tarrito hecho en serie al que nos confinaron. De nosotros depende trasplantarnos a tierra plena para ejercer la audacia de ser individuos. Y ser individuos no es ser individualistas: es ser enteros, para ser con todos. Cumplirnos la promesa que nos hicimos antes de nacer. Para eso vinimos!
Leonor Bravo, poeta ecuatoriana, lo dijo así:
Todo fruto
toda flor,
fueron secreto un día.
Semilla enterrada
en la necesidad.
Secreto de tu vida
florece a partir de hoy.
Sé voz, color y canto.
Sé en toda dirección.
Alumbra al mundo con tu vida.
Que desde ahora nadie
se pierda más de ti.
Virginia Gawel
Psicóloga
Directora del Centro Transpersonal de Buenos Aires
www.centrotranspersonal.com.ar

Agresividad

La agresividad es la conducta que daña a otros seres vivientes u objetos, con la finalidad de ofender o destruir, buscando provocar daño físico y transgrediendo normas morales o leyes.
A veces el daño es dirigido hacia el mismo sujeto agresivo con la intención de castigar a otros como en el caso de algunos suicidios.
La agresividad es propia de vínculos más cercanos, individuales o grupales y puede tener características sanas o convertirse en destructiva.
La agresividad constructiva es indispensable para sostener la vida. Corresponde al impulso de auto-conservación, al servicio de la auto-defensa. Tiende a desarrollar la vida y mantenerla, por eso la llamamos agresividad sana.
Un tema interesante, es reflexionar sobre el destino de la agresividad a partir de sus orígenes infantiles. Este destino puede ser saludable cuando se mantiene al servicio de la vida o patológico cuando se producen deterioros o perturbaciones en su expresión, tanto consigo mismo como hacia los demás o al medio ambiente.
La palabra agresividad proviene del griego ‘’agross’’ (agreste, salvaje, propio de campo, no urbano, no civilizado). Se refiere a la pulsión individual que genera conductas defensivas ante posibles daños, restableciendo así el equilibrio personal.
Incluye una fuerza o energía transformadora, no solo corporal sino psíquica, dirigida hacia un fin, como en la realización de actividades alimentarías, deportivas, corporales, laborales, cognitivas, etc.; que requieran esfuerzo.
La ‘’agresividad sana’’ tiene como características principales:
- Es adaptativa ante las distintas circunstancias que amenacen la integridad del sujeto. Frente a carencias o peligros, el individuo se moviliza empleando su fuerza y su ingenio para resolver conflictos. 

- Es reactiva, responde a conflictos emergentes, por ejemplo, la realización de una operación quirúrgica por parte del equipo médico, que está al servicio de la vida. 

- Es diferenciadora en los vínculos amorosos. Ayuda a afirmarse a uno mismo, en lugar de convertirse en lo que ser amado quiere o en idéntico a él, perdiendo individualidad. 

- Genera nuevos intereses y vínculos, al sobrepasar lo establecido y seguro. Cierta insatisfacción genera deseo de búsqueda y de novedad, para nuevas exploraciones y aperturas.

Cuando esta sana agresividad es reprimida, queda bloqueada en el cuerpo y la mente produciendo tensiones corporales, trastornos alimentarios y del aparato excretor, inhibiciones en el aprendizaje o en el trabajo, bloqueos en la comunicación y en los vínculos con otros.
Es importante la actitud de los padres, cuidadores y educadores, en la aceptación de esta agresividad natural en niños y adolescentes.
Si pueden manejar lúdicamente esos impulsos promoverán el desarrollo de una agresividad sana y el surgimiento de lo que se denomina ‘’deseo hostil’’.
El deseo hostil consiste en un sentimiento que ayuda a diferenciarse a ser uno mismo, distinto de los otros, sintiéndose aceptado y amado en su singularidad.
Encontramos este deseo en la búsqueda de independencia, de exploración de nuevos territorios o experiencias.
El deseo hostil carga de afecto diversas situaciones, personas y objetos, favoreciendo nuevos conocimientos, vínculos y aprendizajes, demostrando en ello la individualidad que marca su diferencia de los demás.
Cuando se impiden la aceptación y el manejo lúdico de la agresividad sana y del deseo hostil, se sientan las bases de posteriores violencias.
La violencia corresponde a una agresión destructiva y cruel que busca el poder absoluto, por eso podríamos llamarla ‘’agresión maligna’’.
La violencia y la crueldad son generalmente realidades del espíritu. El ser humano con frecuencia proyecta en los animales, en el medio ambiente y con otros humanos su propia violencia.
Esta palabra de raíz indoeuropea ‘’wi’’ = fuerza vital, de la cual procede la palabra latina ‘’vis’’ o ‘’vir’’ = fuerza, varón, tiene sentidos contrapuestos, como en violación (relación carnal forzada) y violencia por un lado y por otro, virtud (como fuerza moral y valor de ánimo, fuerza de carácter del hombre virtuoso).
Esta fuerza vital, comparable a un torrente impetuoso, puede orientarse, hacia una actitud sana, o puede referirse tanto a fuerza material, muscular o armada, como en el palabra ‘feroz’, o a la fuerza del saber, de la palabra. En este último caso, la violencia puede pasar inadvertida, bajo la forma de ideas transmitidas verbalmente, que generan un vínculo de dominio-sujeción (dominadores-dominados) como en el caso de las ideologías.
Otras menciones vinculadas a la violencia son:
- La Ira: es un sentimiento que responde a malos tratos, agravios u hostilidad y se
manifiesta en deseos de agredir a alguien o descargar la emoción contra objetos. Consiste en un impulso acompañado de dolor, deseo de venganza, de actitudes despreciativas.
Según Lucy Freeman, esta pasión requiere una restricción: ‘’que se exprese en el momento adecuado, en el grado y la duración correctos’’.
Para Séneca “los hombres han nacido para la ayuda mutua; la ira para la destrucción mutua.

- La Rabia: implica una mezcla de emociones fuertes en la que la ira puede ser central. Aparece en situaciones de estrés o emergencia, ante alguna amenaza seria. La primera reacción suele ser el temor, seguida por sentimientos de rabia, los que permiten al sujeto actuar en defensa propia, huyendo, contraatacando, replicando, etc.

- La Furia: linda con la locura, es abrumadora y frenética. Es ira exaltada, colérica.

- El enojo: es un movimiento del ánimo que suscita ira contra una persona, necesita un blanco para descargarse. Es importante registrarlo, percibirlo, porque si es negado, su presencia retorna en forma nociva para sí mismo y para los demás (desplazando el enojo hacia terceros o situaciones alejadas del motivo originario).

Si la persona reprime este sentimiento se vuelve ansioso, impaciente, o hace síntomas físicos más o menos graves. Si lo hace consciente, podrá exteriorizarlo en forma controlada, sin destructividad hacia los demás ni hacia si mismo.
Según el diccionario de Psicología, define agresividad como: tendencia o conjunto de conductas reales o fantasmáticas dirigidas a dañar al otro, a destruirlo, a contrariarlo, a humillarlo, etc. La agresión puede adoptar modalidades distintas de la acción motriz violenta y destructiva; no hay conducta, tanto negativa (rechazo de ayuda, por ejemplo) como positiva; tanto simbólica (por ejemplo, ironía) como efectivamente realizada que no puede funcionar como agresión. El psicoanálisis ha concedido una importancia cada vez mayor a la agresividad, señalando que actúa precozmente en el desarrollo del sujeto y subrayando el complejo juego de su unión y su desunión con la sexualidad. Esta evolución de las ideas ha culminado en el intento de buscar para la agresividad de un substrato pulsional único y fundamental en el concepto de pulsión de muerte.
La teoría explicita de Freud referente a la agresividad puede resumirse como sigue ‘’Una parte de la pulsión de muerte se pone directamente al servicio de la pulsión sexual, donde su función es importante. Hallamos aquí el ‘’sadismo’’ propiamente dicho. Otra parte no acompaña esta desviación hacia el exterior, sino que permanece en el organismo, donde queda ligada libidinalmente con la ayuda de la excitación sexual que la acompaña…., aquí reconocemos el ‘’masoquismo’’ originario, erógeno’’.
El término ‘’pulsión agresiva’’ Freud lo reserva casi siempre para designar la parte de la pulsión de muerte dirigida hacia el exterior con la ayuda especial de la musculatura. Se observará que esta pulsión agresiva, y quizás también la tendencia a la autodestrucción, solamente puede ser captado, según Freud, en su unión con la sexualidad.
La agresividad es definida por KUNZ como ‘’pulsión agresiva’’ cuando se convierte en una conducta habitual. La agresividad es un impulso de provocación o de ataque, este impulso es a veces producto de sentimientos contenidos, propios de personas cobardes, débiles, susceptibles a la cólera y al despecho. La agresión impulsiva es una respuesta condicionada a estímulos básicos, en algunas personas se transforma en un comportamiento con tendencias a agredir o a dominar para imponerse.
La agresividad en sentido positivo es un rasgo de virilidad para solucionar con coraje momentos críticos; en la vida del individuo a menudo representa la reacción a un estado de frustración. En las relaciones sexuales, la agresión puede presentarse como crueldad.
Según algunas teorías psicológicas actuales, la agresividad debe ser considerada como un elemento muy importante de aquella energía psíquica que permite al hombre avanzar en la consecución de su identidad y de su libertad.
La auto-agresividad es un sentimiento ligado a la minusvalía y al bajo concepto de su propia persona. El auto- castigo es una pena que se inflige el sujeto como expiación de una culpa que puede ser real o imaginaria. El Super Yo es totalmente severo, como una moralidad excesiva, todo lo cual provoca un comportamiento neurótico.

Las causas en la agresión infantil y adolescente son:

- Factores biológicos

- Familiares y sociodemográficos (factores demográficos, prácticas parentales, disrupciones familiares, psicopatologías de los padres, estresores familiares)

- Sociales y cognitivos

- Compañeros

- Académicos, Escolares- Profesores

- Comunidad
El factor ambiental más importante son las prácticas parentales. La meta de los padres es la socialización del joven que requiere:

- la participación de un adulto con valores pro-sociales en las relaciones

- La adquisición de habilidades de :

- ACEPTACIÓN: capacidad emocional y cognitiva de los padres para tolerar y separarse de los aspectos del comportamiento de sus hijos que resultan desagradables y que invitan a una intervención innecesaria.

- CONTENCIÓN: estructurar la familia: la familia sin estructura es más vulnerable al estrés. Supone: reglas, límite, roles, rituales, rutinas. auto-cuidado de los padres.


Alcira R. Sturba
Grafoanalista

Cómo nos traiciona nuestra memoria


Un estudio pone al descubierto las falsas creencias sobre los recuerdos
Tendemos a creer que las vivencias se 'graban' en el cerebro

¿Cree usted que la memoria funciona como una videocámara que graba fielmente todas nuestras vivencias de tal forma que siempre podemos volver a 'verlas' y 'oírlas' de manera precisa? Si ha respondido afirmativamente, su contestación es la misma que dio el 63% de las personas que participó en una encuesta estadounidense sobre los mitos de la memoria. La respuesta correcta es no.
El mundo de los recuerdos genera una gran cantidad de falsas creencias. Parte de la culpa la tienen la intuición y el sentido común, que son malos consejeros en estas cuestiones. Las películas también tienen su parte de responsabilidad; no hay más que fijarse en los innumerables guiones basados en las vicisitudes de personajes que no saben quiénes son porque sufren amnesia, cuando en realidad esta enfermedad suele manifestarse de forma distinta.
El estudio que acaba de publicar la revista 'PLoS ONE' , llevado a cabo por los psicólogos Daniel Simons y Christopher Chabris, de la Universidad de Illinois y el Union Collegue de Nueva York, respectivamente, revela que una aplastante mayoría de los estadounidenses tiene ideas erróneas sobre el funcionamiento de la memoria.
El 83% de los participantes respondió que la amnesia consiste en la incapacidad de recordar la propia identidad; el 37% aseguró que el testimonio de un testigo muy seguro puede ser suficiente para condenar a un acusado por un crimen; el 48% declaró que, una vez que se vive un acontecimiento y se forma un recuerdo sobre él, esa evocación ya no cambia; el 55% dijo que la hipnosis puede ayudar a que un testigo rememore de forma vívida los detalles de un delito; y el 78% indicó que generalmente somos capaces de darnos cuenta de que un objeto inesperado ha entrado en nuestro campo visual, incluso si estamos concentrados haciendo alguna tarea. Veamos una a una estas falsas presunciones:
La memoria es como una cámara de vídeo. Nada más lejos de la realidad. Daniel Simons cuenta a ELMUNDO.es que no disponemos de un sistema de "formación y almacenamiento de un registro preciso de lo que experimentamos". Lo que hacemos es, "conceder más énfasis a aquellos elementos que nos parecen más importantes, haciendo caso omiso de otros detalles". Por otro lado, cuando volvemos a invocar nuestras vivencias "estamos generando esas memorias de nuevo". En resumen, nuestro cerebro realiza un ejercicio de reconstrucción, no de reproducción.
Lo más habitual es que las personas que sufren amnesia no puedan recordar su propio nombre o su identidad. Lo que normalmente produce este trastorno es una pérdida de la capacidad de generar y consolidar nuevas remembranzas. Los autores del estudio señalan que la película 'Memento' es una de las pocas muestras cinematográficas de lo que realmente implica la amnesia. En ella, un hombre que ha perdido la memoria a corto plazo se sirve de notas y tatuajes para encontrar al hombre que cree que ha matado a su mujer.
Un solo testigo que esté muy seguro puede servir para condenar a un presunto criminal. Si una persona está muy segura de un recuerdo y confía menos en otro, es mucho más probable que el segundo no sea certero. Sin embargo, como suele decirse, cada individuo es un mundo. Los sujetos que están totalmente convencidos de la reconstrucción del pasado que les dicta su mente no tienen por qué ser más dueños de la verdad que aquellos que se muestran más dubitativos respecto a sus vivencias.
Una vez que se ha formado un recuerdo sobre un evento, esa evocación ya no cambia. Por lo visto, sí que puede modificarse, y resulta sorprendente lo mucho que puede hacerlo. De hecho, se ha comprobado que esa transformación depende en gran medida de las experiencias que vivamos posteriormente.
La hipnosis ayuda a evocar detalles sobre un crimen. Los recuerdos que se obtienen con este método psicológico no son ni mejores ni peores. Lo que sí aumenta, debido al estado de sugestión en el que se encuentra la persona hipnotizada, es la confianza en ellos. Por eso, puede ocurrir que este procedimiento incremente el número de reminiscencias falsas.
Generalmente, una persona es capaz de captar los objetos que entran inesperadamente en su campo de visión. Esta afirmación no entra tan de lleno en el ámbito de la memoria, pero tiene mucho que ver con ella. Lo cierto es que hay muchos detalles que se nos escapan, sobre todo si estamos concentrados en otra tarea. Si estamos viendo la tele y de pronto aparece un gorila en un contexto totalmente ajeno a su hábitat natural -por ejemplo, en una oficina-, pasará inadvertido para muchos de nosotros.
Resulta desolador comprobar que una muestra representativa de casi 2.000 personas apenas dio en el clavo en sus respuestas sobre la memoria. Y no fue por falta de cultura: entre los encuestados había gente de distintos niveles educativos y los más instruidos sólo acertaron en un porcentaje ligeramente mayor. Simons explica que su sondeo se llevó a cabo exclusivamente entre la población estadounidense, pero no descarta que los resultados sean extrapolables a los ciudadanos de otras procedencias. "No me extrañaría que muchas de estas creencias equivocadas también existiesen en gente de otros países y culturas. En parte, porque son una consecuencia natural de cómo experimentamos nuestro mundo", señala el investigador. El convencimiento de que "nuestra memoria es más completa y certera de lo que realmente es se debe a que sólo en muy contadas ocasiones tenemos pruebas que contradigan esa seguridad", asegura.
Nuestros recuerdos son tan 'reales' y detallados que nos resulta imposible concebir que puedan estar distorsionados o, incluso, resulten falsos. Si a una persona le preguntan qué estaba haciendo el 23 de febrero de 1981, es muy posible que su reconstrucción de cómo vivió el golpe de Estado sea sustancialmente distinta si responde dos meses después del evento y transcurridos cuatro años.
Otro ejemplo de lo traicionera que puede ser nuestra memoria son algunas evocaciones de nuestra infancia. Si éstas se remontan a cuando teníamos uno o dos años, son falsas con toda seguridad; seguramente nos las ha contado algún allegado y las hemos hecho nuestras. La investigación en psicología y neurociencias ha demostrado que es imposible tener recuerdos a una edad tan temprana porque las estructuras cerebrales que tienen que ver con la memoria episódica no están maduras hasta los tres años o, como poco, hasta los dos y medio.
¿De todo lo anterior se deduce que la memoria es muy frágil y nos engaña continuamente? En absoluto. Según Simons, "trabaja bastante bien la mayor parte del tiempo. Nos ayuda a hacer predicciones sobre lo que ocurrirá en el futuro en situaciones similares a las que hemos vivido". Asimismo, nos permite "sintetizar lo que es importante y representativo en una escena e incorporar esas interpretaciones a nuestro entendimiento del mundo". El psicólogo aclara que sólo puede decirse que es débil o limitada "cuando pretendemos que sea una cámara de vídeo en vez de una herramienta que da sentido a lo que nos rodea".
Fuente: María Sánchez-Monge
Para El Mundo.es