viernes, mayo 17, 2013

Jaques Lacan: El psicoanálisis y su enseñanza


Jaques Lacan: Introducción teórica a las funciones del psicoánalisis en criminología


EMOCIÓN VIOLENTA



El estado de emoción violenta (En realidad debería ser Violencia por emoción), la descarga de neurotransmisores (adrenalina, noradrenalina, etc.) producida por un fuerte y súbito estímulo externo, generalmente relacionado con alteración de los valores culturales, produce una invasión en el encéfalo. El cerebro se ve sobrecargado por los estímulos externos e internos (las reacciones corporales) y no puede procesar adecuadamente la información, no puede usar correctamente el intelecto y dirimir con claridad en qué consiste la situación que está atravesando, cual es su propia situación en la circunstancia (perplejidad), ni qué debe hacer. Es decir, no comprende. Y, por un recurso del cerebro relacionado con la supervivencia del individuo, toma el comando las acciones reflejas, automatizadas, que no están bajo el control del intelecto, del razonamiento. Es decir, no puede dirigir sus acciones. De ahí que, por ejemplo, ante un sorpresivo, imprevisto, súbito encuentro del individuo con una acción del OTRO que implique un ataque a sus valores culturales básicos, reacciones automáticamente tratando de suprimir, agredir, o huir del ofensor, ofensora. Puede matar por la violencia que le genera la emoción ante el estímulo. Es por eso, que ese estado de automatización el perplejo toma cualquier instrumento que pueda serle útil para dañar del medio en que se encuentra en ese momento (no hay previsibilidad) y ataca brutal, desmedida y torpemente al ofensor. Luego de la acción tarda bastante en que los niveles emocionales bajen y liberen al intelecto y pueda razonar adecuadamente. Es por eso que el perplejo recuerda fraccionadamente las acciones que ha realizado, o directamente no las recuerda, tiene recuerdos parciales de lo que hizo. También estas reacciones primitivas se pueden desencadenar ante súbito ataque a la vida del individuo o de un familiar.


Respuesta del Dr. Hugo Marietan, Docente y médico del Hospital José T. Borda especializado en psicopatías a mi consulta sobre un caso donde se supone emoción violenta. (Publicado por Roberto O. Catania en FB)

Seminario sobre esquizofrenia ISEP 1




miércoles, mayo 01, 2013

¿Cómo proteger al cerebro de la demencia?



Si dos personas sufriesen sendos infartos cerebrales similares, parecería lógico pensar que los efectos sobre sus funciones mentales serían de gravedad también semejante. Sin embargo esto no siempre es así. Algunas personas parecen tener el cerebro más protegido que otras ante la patología cerebral. ¿De qué depende eso? Pues entre otras cosas, de nuestra ‘reserva cognitiva’.
La hipótesis de la reserva plantea que a mayores niveles de reserva cerebral (mejor conservación de las estructuras cerebrales) y de reserva cognitiva (habilidades mentales previas, inteligencia y uso de estrategias), mejor será el funcionamiento de capacidades como la memoria o la atención en una situación de patología cerebral. La reserva cognitiva se ha descrito, así, como un amortiguador de los efectos del daño cerebral e incluso como un factor preventivo de la enfermedad de Alzheimer.
Los descubrimientos más recientes apuntan a la idea de que una buena  reserva cognitiva es importante no sólo de cara a la vejez o cuando se instaura un proceso de demencia. Parece que ya en la mediana edad tiene un papel fundamental en la relación entre la cognición y la estructura del cerebro. Así lo ha publicado este mismo año la revista científica Neuropsychologia. El estudio, realizado por un equipo de la Universidad de La Jolla, en San Diego, California, muestra que la relación entre el rendimiento en una prueba de memoria y  el tamaño del hipocampo está mediada por este concepto denominado ‘reserva cognitiva’.
El hipocampo es una estructura en forma de caballito de mar situada en el interior del cerebro, en la cara medial de los lóbulos temporales, que es imprescindible para el aprendizaje y la memoria. Se sabe que las personas que tienen menor volumen del hipocampo tienen una peor ejecución en tares de memoria episódica, como por ejemplo recordar un texto que han. Lo que se plantearon los investigadores de la Universidad de La Jolla fue que aquellos participantes que tuviesen un menor volumen hipocampal, tendrían también una menor puntuación en los test de memoria  pero sólo cuando su nivel de reserva cognitiva fuese también más bajo.
La reserva cognitiva se midió a través de pruebas de vocabulario, aritmética, razonamiento y habilidades visoespaciales cuando los 494 varones tenían una media de 20 años de edad. Posteriormente, cuando los participantes estaban ya en la cincuentena, midieron el tamaño del hipocampo con imágenes de resonancia magnética y aplicaron test neuropsicológicos para evaluar la memoria.
Lo que encontraron fue sorprendente. Aquellos que tenían mayor reserva cognitiva, esto es, mejor funcionamiento cognitivo general a los 20 años, también tenían mejor memoria en la mediana edad. Pero lo más relevante es que encontraron una interacción significativa entre la habilidad mental general a los 20 años y el tamaño del hipocampo en la cincuentena. Así, solo los participantes que tenían niveles más bajos de rendimiento cognitivo general a los 20 años mostraban fallos en la memoria a consecuencia del menor tamaño del hipocampo.

¿Cómo puedo aumentar mi reserva cognitiva?

Este descubrimiento apoya la necesidad de mantener nuestro cerebro en forma desde bien pronto en la vida, porque cultivar nuestras capacidades hoy puede protegernos del declive futuro de nuestras capacidades cognitivas que sucede cuando nuestro cerebro se hace mayor o se ve afectado por determinadas enfermedades. Cultivar la memoria, la atención, el cálculo, nuestras capacidades perceptivas, etc., con programas de entrenamiento específico y divertido es la mejor opción, aunque siempre podemos acompañarlo de los pasatiempos más tradicionales o actividades como la lectura. La clave es mantener nuestra mente activa.
Marisa Fernández
Neuropsicóloga Senior
Unobrain

Composición de mapas mentales



Ahora mismo me encuentro delante de una de esas situaciones que puede dar un vuelco –reorientar- mi carrera profesional. En pocas palabras, o sigo la senda por la que he caminado hasta ahora, el mundo del desarrollo de software, o empiezo a andar en la dirección de la gestión de empresas y el emprendimiento.  Cuatro líneas para describir el problema, pero la cuestión es cómo tomar la decisión. No creo que en un post seamos capaces de llegar a una conclusión clara de lo que hay que hacer, lo que si podemos hacer es abordar el método para describir y visualizar el escenario completo, todos los pros y contras.
En esta encrucijada, ya sea para tomar una decisión o para tener en cuenta todos los factores que intervienen en un escenario de acción (cuando iniciamos un proyecto) es útil disponer de una imagen lo más ajustada posible a la realidad. Conociendo el escenario al detalle podremos tomar decisiones más asertivas y fiables. Os propongo plasmar sobre papel el panorama en el que estamos inmersos,  que creemos un mapa mental.
“Un mapa mental es un diagrama usado para representar las palabras, ideas, tareas, u otros conceptos ligados y dispuestos radialmente alrededor de una palabra clave o de una idea central. Se utiliza para la generación, visualización, estructura, y clasificación taxonómica de las ideas, y como ayuda interna para el estudio, planificación, organización, resolución de problemas, toma de decisiones y escritura.” - Wikipedia dixit
Para componer el mapa:
  • - Creamos un nodo central que refleje la idea del problema sobre el cual trabajar. Por ejemplo Carrera profesional.
  • - Del nodo central emergen otros nodos, unidos mediante líneas al nodo principal, describiendo cada una de las cuestiones principales a tratar.
  • - Del cada nodo, a su vez, emergen nodos secundarios con ideas referentes al concepto a explorar.
  • - Se repite sucesivamente con cada nodo/idea insertado en el mapa hasta agotar la exploración del concepto.
 
El resultado final debe ser una estructura jerárquica que ubique cada una de las cuestiones relativas al tema. Para reforzar la estructuración de los pensamientos podemos utilizar colores para vincular nodos de diferentes ramas, o marcar caminos dentro del árbol creado que permitan seguir líneas de pensamiento sobre el tema en cuestión
Su fuerza reside en:
  • - Nos permite vincular conceptos de forma visual. La combinación de un gráfico de nodos + el resalto de conceptos relacionados mediante colores, o el uso de imágenes (tipo collage), hace mucho más clarificador el resultado.
  • - Vincular ideas de forma más intuitiva. En el momento que empecemos a crear la estructura de nodos,  el proceso para rescatar de nuestra memoria funcionará a niveles de mayor profundidad. Hará emerger ideas o datos a tener en cuenta para formar el marco actual. Con otras técnicas no llegaríamos a este nivel de extracción. 
  • - Componemos un mosaico del que será sencillo extraer información, mucho más que en una lluvia de ideas. Después de trabajar en un mapa mental, sobre todo si es de una extensión amplia, podremos recuperar información de forma fácil e intuitiva gracias a los recursos gráficos expuestos en el primer punto. Facilita el trabajo a terceras personas, incluso si no han trabajado en su composición.
Os dejo un par de links para saber algo más sobre mapas os dejo un curso en video de la diputación foral de Guipúzcoa + un post en mi blog donde explico cómo los uso para recopilar ideas.
Un recurso, una herramienta para enfrentarnos a los recursos con los que nos cruzamos cada día. Como siempre, no sabréis si os sirve si no los utilizáis y conseguís cierta soltura en su creación.
David Torné Llorens
Blogger especializado en GTD y productividad personal.
Imagen cortesía de Sarah Grice