Soy investigadora y profesora en mi área de trabajo. Estoy especializada en Infancia y Adolescencia y en Grafopatología Forense, dando cursos tnto presenciales como on line. Este blog es un intento de acercar esta disciplina que me apasiona a más personas, tratando de desmitificarla y exponerla con la seriedad que merece. Gracias por tu visita y por tu apoyo.
martes, diciembre 24, 2013
miércoles, diciembre 11, 2013
LOS REVESES DE LA GRAFOLOGÍA
Pese a que en muchas oportunidades ha dado y sigue dando pruebas de eficacia y veracidad, la Grafología sigue siendo objeto de discusión entre aquellos que no la conocen tan a fondo.
Veamos sino esta nota publicada hace poco en un diario local.
Grafología: cuando la letra no dice nada sobre las personas
18/11/2013 10:03 hs
http://www.diarioveloz.com/notas/109474-grafologia-cuando-la-letra-no-dice-nada-las-personas
Además de la tergiversación de muchos conceptos y de colocarla a la altura de una mancia, es importante hacer notar la poca información que tiene su autor sobre este tema.
Por último transcribo textualmente la respuesta que redactó el Prof. Julio Cavalli, en la que no deja lugar a dudas sobre la seriedad de esta disciplina.
Estimado Borgo,
Respeto totalmente su postura. El problema - para evitar discusiones
que desgastan y no suman - radica en la mirada epistemológica antagónica
que tenemos sobre la Psicología Proyectiva.
Los grafólogos - y yo, como introductor de la carrera en la Argentina - adherimos a esta teoría.
Muchos - los popperianos, conductistas, etc. - no lo hacen. Y es una
posición respetable aunque personalmente la considero errónea (como
errónea usted considera la mía. Y es una suerte porque si no la ciencia
sería aburridísima). Discutir este tema es como conciliar a Boca con
River. Podemos compartir un asado... pero sin hablar de fútbol.
Reconozco que falta mayor defensa de nuestra adherencia epistemológica en libros y foros. Es una carencia que debemos reparar.
Los puntos que usted sugiere pueden ser cuestionados... pero no creo que lleguemos a buen puerto.
Se rechaza la grafología porque no puede ser comprobada a través de sus
métodos mecanicistas. Especialmente con el método estadístico debido a
su polisemia y a que cada signo participa de un síndrome dentro de un
contexto específico.
El efecto Barnum no es aplicable a la
Grafología. El error básico que subyace y que se desprende de estas
argumentaciones es la errónea analogía que se hace de la ciencia
grafológica con las ramas esotéricas. Todavía existen colectivos
científicos (y no científicos), epistemólogos y antropólogos que la
asocian con las mancias. Es absolutamente reprochable que a esta altura
de nuestro camino epistemológico asociemos la Grafología con el tarot,
el horóscopo o la tirada de runas donde el pensamiento mágico sí está
presente y donde el efecto Barnum puede ser aplicado sin dificultades.
Pero la Grafología no es profética (es predictiva como toda disciplina)
ni sus diagnósticos caracterológicos son profecías. La grafología no
realiza una hermenéutica general pasible de ser atribuida a todo lo
singular. No aplica ni genera categorías diagnósticas universales que
etiquetan y estigmatizan a los sujetos evaluados. En todo conocimiento
esotérico – por ejemplo el horóscopo diario - la generalidad es una
condición de base, un principio universal aplicable a todos los que
deseen creerlo: “Tu pareja necesita muchas atenciones y delicadeza, por
eso entrega lo mejor de ti mismo e intenta ser cariñoso y comprensivo.”
Esta descripción personal, vaga y general es aplicable a cualquier
sujeto que lee el horóscopo ese día.
No es el caso de la Psicología
Proyectiva y de sus diferentes ramas. Esta manipulación de la técnica
proyectiva es totalmente inválida por varias razones. En primer lugar se
genera un espacio de mentira donde el sujeto cree que el análisis se
aplica solamente a él. En segundo lugar se juega con el poder que ejerce
la figura del evaluador y con la abundancia de atributos positivos que
se remarcan de la persona.
Víctor Morles decía que “en el mundo
académico se valora y mitifica el llamado método científico o de
investigación –como forma única de resolver problemas cognoscitivos
complejos- y se menosprecian otros métodos y acciones creativas que en
la vida real utiliza el ser humano para acrecentar su saber”.
Afectuosamente,
Julio Cavalli
Y a la persona que pedía datos concretos de investigación le he
posteado algunas de las 2200 que se realizaron desde el año 1850 en
adelante. Poseo la mayoría de ellas:
• Los aportes de Allport, Vernon y Lindzey (1933/1960).
• Los trabajos sobre Grafología y la dimensión psicosexual de la
personalidad de Elton McNeil y Gerald Blum (1952) de la Universidad de
Michigan, USA
• Las escalas de Lewinson y Zubin (1942). Junto a
Lewinson desarrollaron las famosas escalas de calificación y los
instrumentos para medir no menos de 22 variables de escrituras. Trataron
de obtener el mejor puntaje utilizando el juicio clínico y la medición
objetiva, combinando los datos por métodos estadísticos formales.
•
Las escalas de medición para la presión y el peso de la escritura, tanto
en personas sanas como enfermas, creadas por el psiquiatra alemán, Emil
Kraepelin y posteriormente ampliadas y modificadas por Kroener (1938).
Emil Kraepelin nació el 15 de febrero de 1856 en Neustrelitz y falleció
en Múnich el 7 de octubre de 1926. Se dedicó a estudiar principalmente
la psicosis maníaco-depresiva y la demencia precoz describiendo
clínicamente la totalidad de las enfermedades mentales para
clasificarlas en función de su gravedad, clasificación todavía
fundamental en la nosografía psiquiátrica. Sus obras completas se
publicaron en 1927 con el título de “Psiquiatría”.
• Los aportes del
americano Gerald R. Pascal (1943) y sus búsquedas de relación entre
escritura y presión para determinar los cinco rasgos de personalidad: la
energía, la expresividad, la impulsividad, el dominio y la
determinación.
• El trabajo del Dr. Friedrich Steinwachs de la Universidad de Tübingen, creador del “Psychomotor Test of Handwriting” (1952)
• Las teorías del Dr. Wolfgang Luthe y la aplicación a 1000 sujetos del famoso ESG o “electroscriptograph” (1953),
• Los ensayos del psicólogo conductista inglés-alemán Hans Eysenck
(1945) y sus investigaciones sobre el neuroticismo en la escritura.
Eysenck (1916-1997),
• Las tesis de Lawrence Epstein y Huntington
Hartford (1959) y el movimiento como principal indicador de la inmadurez
emocional.
• Las investigaciones de Jurgen Ruesch, Jacob E.
Finesinger, y Robert S. Schwab (1943) sobre los trastornos psiquiátricos
y su influencia en la escritura manuscrita.
• Los estudios de Schoenfeld y Menzel (1934) y Weiss (1957) sobre la tuberculosis en la escritura
• Etel Vértesi y sus estudios sobre la escritura y el cáncer (1938)
• Anneliese Pontius (1953) y sus publicaciones sobre el asma y la escritura.
• Las investigaciones de los doctores Alfred Kanfer, Robert S. Fischer y
Daniel F. Casten (1958) y el estudio fisiológico de la escritura,
dejando a un lado los posibles componentes psicológicos para investigar
la coordinación neuromuscular de los pacientes con cáncer.
• La
pulcrísima tesis del profesor norteamericano Wilburn Raymond Mann (1961)
sobre la búsqueda de Hipótesis Grafológicas Objetivas (“A continuation
of the Search for Objective Graphological Hypotheses”) por la cual
obtiene su Doctorado en Filosofía por la Universidad de Otawa. Una
verdadera joya en el camino de la validación grafológica.
• Los
trabajos grafológicos de Hélène de Gobineau, Roger Perron y Julián de
Ajuriaguerra, con sus respectivos marcos estadísticos, que han permitido
jerarquizar a la grafología en el marco experimental.
• El interesante estudio cuantitativo de Vinh-Bang (1959) sobre la escritura infantil.
• Los trabajos de Alfred Binet, director del Laboratorio de Psicología
Fisiológica de la Universidad de la Sorbona de París, entre muchos
otros.
Julio Cavalli*
Quiero por último remarcar, como material para tener en cuenta, las validaciones que se enumeran al final de la respuesta del Prof. Cavalli. Espero que lo disfruten.
María Latorre
Labels:
Actualidad,
Artículos,
ÉTICA PROFESIONAL
domingo, julio 07, 2013
Normas éticas de la profesión
Estimados colegas:
Es responsabilidad de todos los grafólogos
cumplir con las normas éticas que su labor exige, sin vulnerar, ni violar los
derechos inherentes a las personas. Hacer público con nombre y apellido datos
relativos al perfil de personalidad de un individuo, sin su autorización o
causa justa y necesaria, publicando sus observaciones en un medio público,
viola todo derecho a la privacidad e intimidad, defendido por nuestra
constitución.
Dar acceso público a este tipo de
información, significa violar un derecho que conlleva una responsabilidad civil
y penal por parte de quienes lo hacen si la parte afectada así lo considera.
Aún cuando se trate de casos que se
encuentren en pleno desarrollo de un proceso penal, les recuerdo que estar
procesado no significa perder los derechos. Todo procesado conserva sus
derechos constitucionales hasta que la ley demuestre su culpabilidad.
Que el poder informático de Internet brinde
la posibilidad de tener acceso a los llamados datos personales de un individuo,
no significa que estos datos puedan ser usados indiscriminadamente.
Que en los procesos judiciales, a fin de
impulsar la transparencia de tales procesos, se pueda promover y facilitar la
labor periodística, no da lugar a que por ello no se preserven las garantías
constitucionales en juego.
Si bien en muchas oportunidades esto no es
respetado por personas sensacionalistas en los diferentes medios de difusión,
los grafólogos con título oficial siempre deben tener presente su juramento de
defender con dignidad su labor.
Nuestra obligación es bregar por una
grafología digna y respetuosa de las leyes. Solo está permitido hacer público
datos o un estudio de personalidad con expresa autorización de la persona
analizada o a instancias de una requisitoria judicial. Hacer otra cosa,
significa no solo violar normas legales, sino también desmerecer el lugar que
tanto nos ha costado conseguir, poniendo en riesgo la credibilidad y respeto
que hoy, después de tantos años de esfuerzos, estamos logrando.
Un cordial saludo a todos,
Fuente
María
del Carmen Doyharzábal
www.grafopatologia.com
SENTENCIA de ANULACIÓN de TESTAMENTO
En el texto adjunto se recoge la parte de la
argumentación de la SENTENCIA, que trata el tema de GRAFISTICA, en un caso en
el que el testador firmó BAJO COACCIÓN.
Su señoría valora así nuestro dictamen:
"Más allá de considerar justo o no justo,
lógico o ilógico, que el Sr. XXXXXXXXXXX dejase la vivienda familiar a una
amiga que había conocido hacía solamente 4 años cambiando su última voluntad
manifestada en testamento unos años antes (el 22 de diciembre de 2004) donde
les dejaba esa propiedad a sus hijas, hemos de poner todas esas circunstancias
acabadas de exponer con el informe grafológico emitido por el perito en
grafística, Sr. Germán-Antonio Belda que, tras un examen pormenorizado de la
firma obrante en el testamento y la obrante en otros documentos indubitados,
alcanza la conclusión de que al firmar el testamento el Sr. XXXXXXXX presentaba
cambios emocionales circunstanciales y no propios del estado habitual del Sr.
XXXXX y que estampó la firma bajo coacción o amenaza, siendo dichas
alteraciones demostrativas de la necesidad de evadirse por falta de acuerdo
entre lo que se expresa y lo que se firma, siendo indicativo de haberse
plasmado la firma bajo presión amenazante. Para ello, utiliza una metodología
que explica muy detalladamente en su informe, motivando su análisis firma por
firma, expresándose también detallada y motivadamente en el acto de juicio al
responder las preguntas que se le planteaban, con gran sentido y coherencia en
sus respuestas.
Explicó cómo, tras el análisis de las distintas
firmas del Sr. XXXXX a lo largo del tiempo, se observa como en el momento de
testar la firma obedece a una “autofalsificación”, que significa firmar de un
modo distinto para después poder negar la firma, y se observa también como tras
unas firmas (la 25, 26 y 27 de su informe) que ya empiezan a estar deterioradas
pero que mantienen la estructura de siempre, aparecen las firmas 29 y 30 que,
igual que la dubitada (la del testamento) responden a una “estructura
atormentada” por estados emocionales contrapuestos, que evidencia que la
persona está presionada o está fuera de sus capacidades mentales, optando el
perito por la adopción de la presión por el hecho de cambiar la firma en el
último momento. Hay que decir que las firmas 29 y 30 son las que el Sr. XXXXXX
estampó en la factura del Notario ese mismo día 24 de agosto de 2009 y en una
solicitud de colonoscopia tres días después. Resume el perito que observa cómo
durante 50 años se mantiene una estructura gráfica permanente y justo en el
momento de testar cambia la firma, debiéndose ese cambio radical a una
presión-coacción que le impulsa a afirmar algo que realmente no quiere.
Asociación
de Peritos Judiciales
Tener un diario o transcribir disciplinadamente los sueños son comportamientos profundamente egoístas?
Escribir puede considerarse una tarea o una necesidad profundamente
egoísta, pero en el fondo, en su propósito último, puede ser que culmine
en una de las maneras más auténticas de tender un lazo con el mundo.
Página de un diario de F. Kafka
Socialmente (y efectuando una
generalización posiblemente injusta) el escritor puede considerarse un
ser egoísta, ególatra, misántropo incluso. Cuántas historias no se
conocen de escritores y escritoras que prefieren la paz de estos
desiertos, la soledad y el aislamiento y que aun encontrándose
acompañados parecen ausentes y distantes, ensimismados, habitando las
regiones inaccesibles de su vida interior. Cuántas historias no se
conocen de escritores que, geniales en su vida intelectual (o por lo
menos destacados) son sin embargo un desastre en su vida emocional,
incapaces como parecen (o son) de establecer un lazo con el prójimo, con
el semejante, entregados como dicen estar a nada más que su obra (que,
visto desde fuera, no parece otra cosa más que una extensión de sí
mismos).
Puede ser, en efecto, que esto sea
cierto. Al menos en parte. Los escritores tienen el defecto social de
poseer una intensa vida interior: lo que viven lo viven quién sabe si
docenas o cientos de veces, recreando un suceso hasta dar con la
fabulación que satisfaga su visión de mundo o la visión de mundo que
quisieran transmitir (y ese, quizá, sea el lazo último que redime al
escritor: la voluntad de transmitir). En cierta forma esa es la razón de
su autismo (permítaseme la licencia médica): un corpúsculo en la mente
del escritor que lo impulsa, a veces sin él quererlo, a dejar de vivir
en el mundo para vivir en su mundo, una potencia que lo toma y lo
arrastra no fuera de sí, sino a sus propias profundidades, lo arroba
pero no en un sentido místico, sino en sentido negativo, a un fondo en
el que posiblemente no encuentre nada —para, pese a todo, convertir esa
nada en algo.
Pero si hago del “escritor” el sujeto de
estas divagaciones la verdad es solo por comodidad discursiva.
Lamentablemente ese es un estado del espíritu que ahora se considera
exclusivo de unos cuantos a quienes convencionalmente se considera
escritores profesionales, a pesar de lo contradictorio que pudiera sonar
dicha noción. Escritor, a fin de cuentas, es quien escribe por la sola
razón romantizada de tratar de entender la contingencia y el caos de la
existencia, su carácter absurdo. Escritor es quien suple el diván y la
charla con el psicoanalista o el amigo con una libreta y una pluma.
Quien gracias al ejercicio de la escritura (o a pesar de este) consigue
aclarar o enturbiar aún más los conflictos de los que se cree preso.
En este sentido, uno de los
comportamientos antonomásticos del escritor, también uno que podría
caer, al menos superficialmente, en el rubro de la egolatría, es el de
tener un diario, actualizarlo más o menos día a día, reservar una de sus
horas para pasar por el filtro de la escritura (transcribir) hechos que
originalmente fueron presencia, gestos, sucesión inasible del tiempo.
¿Qué comportamiento más egoísta, más solipsista, que guardar para sí ese
fragmento ínfimo de la realidad que presuntuosamente el escritor cree
que le tocó vivir solo a él? “Siglos de siglos y sólo en el presente
ocurren los hechos; innumerables hombres en el aire, en la tierra y el
mar, y todo lo que realmente pasa me pasa a mí”.
Y por si esto no fuera suficiente, hay
quienes añaden una derivación a esta conducta, una suerte de corolario
escritural, de subcategorización, que consiste en practicar la escritura
de sueños. Tomar la pluma o sentarse frente a un teclado para rememorar
tan fielmente como sea posible lo recién soñado, para, en una fase
ulterior, encontrar o inventar las conexiones entre las fantasías
oníricas y lo realmente vivido. ¿Por qué esta persona en este sueño?
¿Por qué en este lugar? ¿Por qué un tablero de ajedrez?
Pero si ya antes aventuré que la
disculpa para el misantropismo o egoísmo del escritor pudiera
encontrarse en su propósito último de transmitir algo —de él mismo
redimir a otros por la vía de su sufrimiento convertido en escritura, en
comunicación, con todo el mesianismo que esto conlleva— en el caso de
este último aspecto de la vida del escritor tal vez haya un significado
todavía más trascendente —y al mismo tiempo profundamente íntimo.
Pienso qué tan egoísta o narcisista
puede considerarse la escritura o recreación de un sueño, aparejado con
el sostenimiento de un diario. Me digo ―a la luz de lo último que yo
mismo escribí o descubrí, a lo cual no hubiera llegado, posiblemente, de
otro modo― que, después de todo, poco o nada, al menos si se considera
que ambas tareas redundan ―socrática, vedánticamente― en el mejor
conocimiento de uno mismo, acaso también en la paz con uno mismo, la
condición necesaria para ser capaces de conocer otras cosas, acaso
también para entrar en paz con otras personas.
Fuente
PIJAMASURF
Usa la grafología para reclutar personal
Esta tendencia es una herramienta con 95% de efectividad en el análisis de candidatos que incluso puede medir la deshonestidad. ¿La usarías?
Las empresas cuentan con diversos métodos que les
permiten conocer de manera sustancial el perfil de sus colaboradores o
de aquellos aspirantes a ocupar cargos, pero… ¿Cuántos de ellos aseguran
una alta efectividad? La grafología, asegura Víctor Raúl Piña Arreguín, director general de Psicografología.com S. C.
¿En qué consiste? Los exámenes grafológicos suelen ser aplicados por empresas que buscan analizar los perfiles de
los candidatos o de aquellas personas que forman parte de su personal.
Las pruebas aplicadas consisten en la solicitud de un escrito (mayor a
10 renglones) sobre cualquier tema en específico – la mayoría de las
empresas solicitan escritos autobiográficos o aquellos donde expliquen
el por qué de su interés en adherirse a la empresa-.
Después de este primer paso, los encargados del análisis son los
expertos. De acuerdo con Víctor Piña, existen características
específicas que los sicografólogos analizan en un
escrito, “lo que se siguen son leyes específicas, se ven aspectos muy
importantes como la organización, la claridad, la distribución, la
presión, la inclinación, el tamaño, la forma, la dirección, el relieve,
entre otros. Es decir, una firma sola o un texto breve no sirve, se
necesita un texto completo para poder analizarse”.
Una vez analizado el texto, los expertos pueden determinar el perfil del personaje, entre las que se encuentran las siguientes características:
• Estilo de pensamiento
• Capacidades intelectuales
• Cómo medir la producción y en qué horario es más productivo
• Productividad
• Tendencia al consumo de drogas
• Detectar a perfiles directivos
• Hacer correlación de pareja
• Grafología infantil
• Análisis periciales, en casos forenses
Si hay alguna duda de su efectividad, el experto asegura que este método tiene un 95% de efectividad en sus resultados, garantizando a la empresa una correcta decisión y tiene diversas ventajas, asegura el experto:
1.- Es una herramienta sencilla: Es una técnica que
nos permite evaluar de manera sencilla, ya que lo único que se requiere
es una autobiografía o escrito libre, realizado por el personaje a
evaluar.
2.- Un gran porcentaje de efectividad: Tiene un 95%
de certeza, no obstante, para garantizar los resultados se requiere que
personal especializado realice el análisis.
3.- Ayuda en la toma de decisiones: Permite al
directivo tomar decisiones muy específicas, ya sea de contratación, de
plan de vida y carrera o inclusive, para ver cuáles serían las áreas de
oportunidad con el propósito de capacitar a los colaboradores.
4.-Es compatible con otras pruebas: Permite al
evaluador correlacionarlo con otras técnicas de tipo sicométrico y
entrevistas donde se obtiene una correlación de rasgos muy específicos
de la persona.
5.- Confiable: Es el único instrumento que nos va a
dar con certeza la tendencia a la deshonestidad o algún tipo de
comportamiento ilícito que pueda haber en la empresa.
Si bien es cierto que no se tiene un registro de las empresas que
utilizan este método, el director de Psicografología.com S. C. asegura
que empresas con altos índices de seguridad como
bancos, casas prendarias, empresas de seguridad pública y privadas e
instituciones gubernamentales, son un nicho potencial ante la medición
de un valor como la honestidad.
Dime cómo escribes y te diré cómo eres
Aunque de acuerdo con los sicografólogos el perfil de cada persona tiene sus características específicas, éstos suelen tener los siguientes patrones:
Persona ética y responsable
Suelen ser ordenados, respetan márgenes y párrafos. La característica
de su escritura se identifica en su claridad y legibilidad. Su
inclinación es recta y se puede decir que el tamaño que se utiliza es
normal o estándar.
Persona deshonesta
Esta persona suele invadir los renglones y una de las características
más sobresalientes es que su firma es ilegible y envolvente. De acuerdo
con los expertos, estas características hablan de una persona invasora e
irresponsable.
Personas conflictivas
Este perfil suele tener una escritura ilegible, aplica demasiada
presión al escribir y la dirección con la que escribe suele ser en forma
ondulada. Tiene cierto tipo de prolongaciones en la parte baja de la
letra, lo cual implica deshonestidad. Suele invadir márgenes.
¿Crees que este método puede servir en tu empresa? ¿Para qué lo utilizarías?
Fuente
Tatiana Gutierrez
para Revista ALTO NIVEL
Labels:
Artículos,
RR.HH.,
SELECCIÓN DE PERSONAL
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



